Infinidad de texturas, colores, matices, imágenes irreales o imaginarias vertidas sobre prácticamente cualquier superficie con tal sofisticación en los acabados que podrían retar a la fotografía, sin duda no podría estar hablando de otra cosa, más que de la Aerografía.
Actualmente la aerografía atraviesa por un gran furor debido a su aplicación en la industria automotriz, pero fue a partir de los años 50’s, cuando surgieron la motocicletas estilo chopper, que creció el interés por personalizarlas y decorarlas.
Este auge se debe a la propagación en los sistemas de televisión de paga e Internet, gracias a la globalización de la información y la moda de los programas estilo reallity, en donde surgió el apogeo de la transformación automotriz, muchos artistas plásticos, diseñadores, ilustradores y amateurs no relacionados con el medio, han encontrado los foros ideales para plasmar en autos y motos, diseños como los mas clásicos que incluyen flamas, cráneos, rostros, etc., hasta los mas vanguardistas, desde réplicas de famosas obras de arte o incluso comics, al grado que el espectador puede encontrarse con auténticas piezas de arte rodantes, esto ha sido a través de la historia; pero la apertura por dichos medios ha incrementado el interés para que se conozca y difunda la aerografía para estos fines.